sábado, 10 de diciembre de 2011

lunes, 28 de noviembre de 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

Para mi...


...no hay una mirada que diga ni exprese mas... 


(para todos los gustos.... )

lunes, 14 de noviembre de 2011

Hay veces....

que simplemente necesitamos que nos quieran...nada mas....

lunes, 31 de octubre de 2011

Finding Neverland

Cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas. Por eso debería haber un hada para cada niño y cada niña. Aunque hoy en día los niños saben tantas cosas que dejan de creer muy pronto en las hadas. Sólo cree.


Ya sólo queda la labor de el cocodrilo y su "tic tac", el tiempo nos termina dando caza a todos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Marlborough Mills

I wish I could tell you how lonely I am. How cold and harsh it is here. Everywhere there is conflict and unkindness. I think God has forsaken this place. I believe I have seen hell. And it’s white, it’s snow-white.


Desearía poder contarte lo sola que estoy. Cómo de frío y cruel es este sitio. En cada lugar hay un conflicto y tan poca amabilidad. Creo que Dios ha abandonado este lugar. Creo que he visto el infierno. Y es blanco. Blanco como la nieve.


No se por qué pero se me ponen los pelillos de punta siempre con esta escena.... 

lunes, 17 de octubre de 2011

El velo pintado

- "Creo que lo tú estás haciendo aquí, por ejemplo, es increíblemente noble
- Antes sentías desprecio por mí, ¿ya no?
- Oh, Walter, me resulta increíble que tú, con toda tu inteligencia, tengas tan poco sentido de la proporción. Las personas somos más complejas que tus estúpidos microbios. Somos impredecibles, cometemos errores y decepcionamos.
- Sí, eso lo sé muy bien.
- Lo siento, lamento no ser la joven perfecta que tú quieres que sea. Soy una mujer corriente que jamás ha pretendido ser ninguna otra cosa.
- Supongo que tienes razón, fuimos tontos al buscar en el otro cualidades que nunca había tenido".
 

- Tan profundamente me desprecias?
- No, me desprecio a mi mismo...
- ¿Por qué?
- Por haberme permitido amarte.


A veces, el viaje más largo es la distancia entre dos personas.

lunes, 10 de octubre de 2011

+ 47

Daría cualquier cosa por volver a esos momentos, todo a cambio de un segundo juntos, porque cuando todo empieza a ir mal lo único que deseo es volver a tu lado y abrazarte fuerte...
Quiero volver a esos días donde sólo hacía falta una mirada para hacernos sonreír, donde el tiempo pasaba sin que nos diéramos cuenta y todo lo demás no importaba, sólo nosotros. Y quiero hacer de estos días junto a ti momentos que no pueda olvidar jamás...
Tienes esa magia en la mirada que me hace no poder mirar a nadie más, esa magia en los labios que me hace extrañarlos cuando no los puedo besar, esa magia en las manos que al recorrer mi cuerpo y me hacen volar...


-Dime lo que quieres que sea, y lo seré por ti
-Eres tonto
-Podría serlo...

martes, 4 de octubre de 2011

Muchisimas felicidades Anne!!!!


-¡Ah -exclamó el capitán Harville, con tono de profundo sentimiento-, si solamente pudiera hacerle comprender lo que sufre un hombre cuan­do mira por última vez a su esposa y a sus hijos, y ve el barco que los ha llevado hasta él alejarse, y se da vuelta y dice: “Quién sabe si volveré a verlos alguna vez”! Y luego, ¡si pudiera mostrarle a usted la alegría del alma de este hombre cuando vuelve a encontrarlos; cuando, regresando de la ausencia de un año y obligado tal vez a detenerse en otro puerto, calcula cuánto le falta aún para encontrarlos y se engaña a sí mismo diciendo: “No podrán llegar hasta tal día”, pero esperando que se adelante doce horas, y cuando los ve lle­gar por fin, como si el cielo les hubiese dado alas, mucho más pronto aún de lo que los esperaba!
¡Si pudiera describirle todo esto, y todo lo que un hombre puede soportar y hacer, y las glorias que puede obtener por estos tesoros de su exis­tencia! Hablo, por supuesto, de hombres de cora­zón -y se llevó la mano al suyo con emoción.
-¡Ah! -dijo Anne-, creo que hago justicia a todo lo que usted siente y a los que a usted se pare­cen. Dios no permita que no considere el calor y la fidelidad de sentimientos de mis semejantes. Me despreciaría si creyera que la constancia y el afecto son patrimonio exclusivo de las mujeres. No creo que son ustedes capaces de cosas gran­des y buenas en sus matrimonios. Los creo capa­ces de sobrellevar cualquier cambio, cualquier pro­blema doméstico, siempre que... si se me permite decirlo, siempre que tengan un objeto. Quiero decir, mientras la mujer que ustedes aman vive y vive para ustedes. El único privilegio que reclamo para mi sexo (no es demasiado envidiable, no se alarme) es que nuestro amor es más grande; cuan­do la existencia o la esperanza han desaparecido.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Memorias de una Geisha

Ella se pinta la cara para ocultar su rostro, sus ojos son como el agua profunda, el deseo no existe para la geisha, el sentimiento no existe para la geisha.
La geisha es una artista del mundo etéreo; ella baila, canta, te entretiene todo lo que quieras. Lo demás son sombras, lo demás es secreto. 

  
No le puedes decir al sol que brille más, no le puedes decir a la lluvia que deje que llover...Para un hombre, una geisha solo puede ser media esposa. Somos esposas del anochecer, una geisha no puede decir no a un hombre cuando quiere casarse con ella.

PD: Siento la tardanza, ya me mudé y empecé las clases... y entre que acabo de situarlo todo en casa y las demás cosas no he tenido mucho tiempo... todavía no he podido pasarme por vuestros blogs pero de verdad que en cuanto tenga un ratito iré corriendo a veros que ya os echo de menos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Game of Thrones (Jon)

—Jon, ¿te has preguntado alguna vez por qué los hombres de la Guardia de la Noche no toman esposa, ni engendran hijos? —inquirió el maestre Aemon.
—No —contestó el muchacho encogiéndose de hombros. Echó más carne a los pájaros. Tenía los dedos de la mano izquierda pegajosos de sangre, y la derecha le dolía por el peso del cubo.
—Para que no amen —respondió el anciano—. Porque el amor es veneno para el honor, es la muerte para el deber.
A Jon no le parecía bien, pero no dijo nada. El maestre tenía cien años Y era un oficial superior de la Guardia de la Noche; no le correspondía a el llevarle la contraria. Pero el anciano pareció percibir sus dudas.


—Dime una cosa, Jon: si llegara un día en que tu padre tuviera que elegir entre su honor por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría?
Jon titubeó. Le habría gustado decir que Lord Eddard jamás se deshonraría, ni siquiera por amor, pero una vocecita dentro de él le susurraba: «Engendró un bastardo, ¿eso es honorable? Y tu madre, ¿qué pasa con su deber para con ella? Ni siquiera menciona su nombre».
—Haría lo correcto —dijo... muy alto, corno para compensar la vacilación—. Pasara lo que pasara.
—Entonces Lord Eddard es un hombre entre diez mil. La mayoría no somos tan fuertes. ¿Qué es el honor, comparado con el amor de una mujer? ¿Qué es el deber, comparado con el calor de un hijo recién nacido entre los brazos, o el recuerdo de la sonrisa de un hermano? Aire y palabras. Aire y palabras. Sólo somos humanos, y los dioses nos hicieron para el amor. Es nuestra mayor gloria, y nuestra peor tragedia.
»Los hombres que crearon la Guardia de la Noche sabían que su valor era lo único que se interponía entre el reino y la oscuridad del norte. Sabían que no debían tener lealtades repartidas que minaran su resolución. De manera que juraron no tener esposas ni hijos.
»Pero sí tenían hermanos y hermanas. Madres que los dieron a luz, padres que les pusieron sus nombres. Procedían de un centenar de reinos enfrentados, y sabían que los tiempos cambian, pero los hombres no. Así que juraron también que la Guardia de la Noche no tomaría parte en las disputas entre los reinos que defendía.


»Mantuvieron su promesa. Cuando Aegon asesinó a Harren el Negro, el hermano de Harren era Lord Comandante en el Muro, tenía a su disposición diez mil espadas. Pero no se puso en marcha. En los tiempos en que los Siete Reinos eran siete reinos, no pasaba ni una generación sin que tres o cuatro de ellos se declarasen la guerra. La Guardia nunca tomó parte. Cuando los ándalos cruzaron el mar Angosto y barrieron los reinos de los primeros hombres, los hijos de los reyes caídos se mantuvieron fieles a sus votos y permanecieron en sus puestos. Así ha sido siempre, desde mucho antes de lo que puedas imaginar. Es el precio del honor.
»Si no tiene nada que temer, un cobarde no se distingue en nada de un valiente. Y todos cumplimos con nuestro deber cuando no nos cuesta nada. En esos momentos, seguir el sendero del honor nos parece muy sencillo. Pero en la vida de todo hombre, tarde o temprano, llega un día en que no es sencillo, en que hay que elegir.